Gracias, amor. (I)


 By Sara Curiosa
Habías quedado con una amiga. Llegada cierta hora de la tarde no sabía si aún seguías en el trabajo ni cómo habías quedado con ella si hasta las 8 tenías a tu niño. Te mando un whatsapp para ver en qué situación estás… me dices que trabajando aún, que no tienes al niño y que no sabes si vas a quedar con tu amiga.
Hace unas horas te decía que te echaba de menos y no he obtenido respuesta alguna, tampoco un “te quiero” o algo similar cuando me has anunciado que finalmente sí quedabas y que estabas de camino a su casa.
En ese momento no lo sabía, pero no estaba muy bien después de la conversación que tuvimos ayer durante la cena en el restaurante.
He llegado corriendo al cine, 10 minutos tarde después de dejar a mi peque en casa de los abuelos. Es la única manera que tenemos el santo y yo de ir al cine. Lo del santo viene por lo de mi santo marido, tengo un amigo que le llama así a su mujer y me hizo mucha gracia. Creo que es una gran manera de preservar su intimidad.
No sé por qué la película me ha deprimido… era futurista, basada en un cómic japonés. Creo que ha sido la estética de los suburbios, la humanidad tan denigrada, todo tan sucio, tan gris… ¿o era yo la que estaba gris?

Al salir te he comentado que estaba en un momento microondas, pero no por celos. Estaba gestionando varias cositas acumuladas contigo de este día. Me dices de quedar y que te cuente de qué va este momento microondas, pero no veo en qué momento podemos hacer eso pues yo he quedado con el filósofo después de dejar al peque en casa. Me he enfadado con el mundo, que digo yo. Nadie tiene la culpa pues la situación es la que es y vernos me parece que es complicado. Me remarcas que tienes ganas de verme y dormir conmigo para que te cuente qué me pasa y yo me molesto contestándote que me gustaría que quisieras dormir conmigo sin ese motivo, el de contarte algo. “Auch” es la respuesta que recibo para decirme amablemente que no he ido con mucho cuidado al darte esa respuesta. Lo siento, estoy de microondas, no puedo estar pendiente de esos detalles. 
Pongo el peque a dormir y después de darle vueltas desde que he salido del cine, soy consciente de que tengo muchísimas ganas de quedar contigo. Me viene a la cabeza una frase del filósofo: “haz lo que te siente bien en cada momento, tu vas primero”. Bien, pues en ese momento quería quedar contigo y no con otra persona. Me ha sabido mal por el filósofo (hasta tu me lo has dicho), pero no hubiera estado como tenía que estar con él. Hubiera estado como una fierecilla enjaulada, deseando que llegara la hora para salir corriendo a verte. Luego sería tarde y tu estarías durmiendo.
Le mando un whatsapp al filósofo comentándole que prefiero quedarme en casa porque no quiero que se sienta mal pensando que estoy desquedando con él para venir contigo. La realidad es que tengo ganas de verte y eso hubiera generado que no estuviera bien con él. Prefiero pasar la cita a otro día, la verdad. Se merece toda mi atención.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s